El brasileño prometió a su llegada 30 goles y en el último partido, frente al Sevilla, fue sustituido minutos después de anotar el trigésimo. Las exhibiciones se sucedieron durante todo el año, aunque siempre serán recordadas las protagonizadas ante el Dinamo de Kiev (4-1) y, evidentemente, contra el Real Madrid (5-0). Ese día Romario firmó tres dianas, la primera tras deshacerse de Alkorta con una ‘cola de vaca’.